Aquí hay una pequeña herramienta de evaluación de cualquier idea, que usa los dos lados del cerebro. Es, como la llamamos en Centro de Innovación: una herramienta ambidiestra.
Las preguntas ayudan a saber si vale la pena seguir adelante con una idea o si será mejor dejarla de lado para pasar a otra con más potencial.
Lado izquierdo:
Máscara Blanca
– ¿Esto soluciona un problema importante? ¿Vital? ¿Fundamental? (Al menos para un grupo importante de personas)
Máscara Azul
– ¿Lo podemos hacer? ¿Tenemos acceso a la tecnología o el conocimiento necesario para ponerlo a funcionar? ¿Tenemos acceso a los recursos o a quienes tienen los recursos requeridos?
Máscara Negra
– ¿Cuál es el punto más débil? ¿Por qué podría fallar? ¿Estoy subestimando el riesgo?
Lado derecho:
Máscara Roja
– ¿Me emociona? ¿Me emociona más que cualquier otra cosa? ¿Me siento haciendo algo muy importante? ¿Me emociona al punto de que podré pensar y trabajar día y noche en esta idea hasta verla completada?
Máscara Amarilla
– ¿Estoy siendo demasiado tímido? ¿No será que puedo ser más ambicioso y soñar con una versión más impactante de la idea?
Máscara Verde
– ¿Estoy poniendo la suficiente creatividad para resolver todos los retos que aparecerán a la hora de ejercutarla? ¿Será que puedo ser más creativo para hacerla de una manera realmente sorprendente? ¿Como nadie lo ha hecho antes? ¿De una manera increíblemente sencilla?
